Cabo Verde: el archipiélago que los Tiburones Azules pusieron en el mapa
En su primera participación en un Mundial, Cabo Verde terminó la fase de grupos invicto, con empates ante España, Uruguay y Arabia Saudita.
Clasificó a los dieciseisavos de final y su próximo rival es Argentina.
Para la mayoría del mundo fue la primera vez que escucharon hablar de este país africano.
Pero más allá del futbol, Cabo Verde lleva décadas siendo uno de los destinos más singulares del Atlántico.
El archipiélago está formado por diez islas volcánicas ubicadas a unos 570 kilómetros de las costas de Senegal. Cada isla tiene su propia personalidad.

Un archipiélago que no cabe en una sola postal
Sal es el corazón turístico: playas de arena blanca, aguas cristalinas y vientos constantes que la convierten en uno de los mejores lugares del mundo para practicar kitesurf y windsurf.
Boa Vista seduce con las dunas del Desierto de Viana, arenas transportadas desde el Sáhara que forman un paisaje surreal a orillas del océano. Entre julio y octubre, las tortugas marinas eligen sus playas para anidar.
Quienes buscan cultura y vida nocturna encuentran su lugar en São Vicente, y específicamente en Mindelo, ciudad portuaria de arquitectura colonial que celebra cada febrero uno de los carnavales más festivos de África.
Al otro lado del canal, Santo Antão despliega valles verdes y senderos de montaña entre los más espectaculares de la región.
Y luego está Fogo: la isla del volcán. El Pico do Fogo, único volcán activo del país, se alza hasta los 2,829 metros. En sus laderas, los agricultores cultivan viñedos en la tierra negra de la caldera. El vino que producen, el Chã das Caldeiras, es oscuro, mineral y único en el mundo.
La saudade que navega en el Atlántico
Si hay un elemento que define el alma de Cabo Verde más allá de sus paisajes, es la música.
La morna es el género que hizo famoso Cesária Évora, la cantante a quien llamaban la Diva Descalza porque actuaba sin zapatos, por solidaridad con los pobres de su país.
En 2009, la UNESCO la reconoció como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Sus melodías hablan de saudade, de despedidas y de quienes cruzaron el océano en busca de una vida mejor. Cabo Verde tiene una de las diásporas más grandes del mundo en proporción a su población: hay más caboverdianos viviendo fuera del archipiélago, en Portugal, Estados Unidos, Francia, Países Bajos, que dentro de él.
Junto a la morna convive el funaná, más rápido y festivo, nacido en el interior de Santiago como una forma de resistencia cultural durante la época colonial.
«No stress»
Existe en Cabo Verde una expresión que lo resume todo: «no stress». No es solo una frase hecha. Es una manera de entender el tiempo, las relaciones y el ritmo de la vida cotidiana.
Para visitar Cabo Verde desde México no existen vuelos directos, la ruta más habitual incluye una escala en Lisboa, Madrid o París, desde donde salen vuelos a los aeropuertos de Sal, Santiago y Boa Vista.
La mejor época para viajar es entre noviembre y junio, cuando los cielos están despejados y las lluvias son mínimas. Entre julio y octubre llega la temporada de anidación de tortugas marinas en Boa Vista.
Antes de viajar
Para estancias turísticas de menos de 30 días no se requiere visa, pero es obligatorio el pre-registro en la plataforma oficial ease.gov.cv y el pago de la Tasa de Seguridad Aeroportuaria, idealmente con al menos cinco días de antelación.
El pasaporte debe tener una vigencia mínima de seis meses desde la fecha de entrada.
La moneda oficial es el escudo caboverdiano (CVE). El euro es aceptado en hoteles y restaurantes turísticos de Sal, Boa Vista y Praia, aunque conviene pagar en escudos siempre que sea posible. En pequeños comercios el efectivo es prácticamente obligatorio.
Para moverse entre islas, los vuelos nacionales y los ferries son las opciones más comunes. En las islas, los alugueres son camionetas compartidas que funcionan como transporte colectivo, son la forma más habitual y económica de desplazarse.
Como prevención del dengue se recomienda uso de repelente contra mosquitos, especialmente en zonas rurales y durante las horas nocturnas.
Cinco cosas que no sabías de Cabo Verde
- Recibe más turistas que habitantes. Sus 500,000 habitantes recibieron más de un millón de turistas en el último año registrado.
- No tiene ríos. La escasez de agua dulce es estructural. El archipiélago depende de la desalinización y la lluvia estacional para abastecerse.
- Cidade Velha es la ciudad más antigua fundada por europeos en los trópicos. Establecida en 1462 y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue también un nodo central de las rutas del comercio de esclavos en el Atlántico.
- Es el país más pequeño de África en clasificarse a un Mundial. Con poco más de medio millón de habitantes, su campaña en 2026 lo convierte en uno de los logros más inesperados de la historia del torneo.
- Su estabilidad política es excepcional en la región. Cabo Verde presenta uno de los índices más altos de alfabetización y democracia de África, lo que lo convierte en uno de los destinos más seguros del continente para los viajeros.
